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Fuegos artificiales en la ciudad de las bombas que no explotan. Para compensar.
No recordaba cuan profundos eran los universos a cada lado de mi cara.
(Debimos saltar y arder en el minúsculo posible de un todo imposible)
El viento esparce las brasas de colores y se construyen puentes. Para no deslumbrar a nadie.
Si escapasen por alguna parte los cantos que dejo caer buscando el eco que anuncia el fondo, me habría dado cuenta. Seré hueca, luego hueca y después hueca o estoy llena de piedras silenciosas.
(Y en el color de ojos con que amanezco)
Los espejos multiplican las fábricas de foie gras de cadáver deshidratado, parece que escasea la lluvia o se le ha ido la mano al tiempo de bonanza. Pero huele a humedad y juro que no es mia.
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